• Tania Verdía Cotelo

Uso de semen para fecundación in vitro (FIV)

Durante una monta natural, 9000 millones de espermatozoides (900 millones por mililitro) son depositados en el tracto femenino. In vitro, está postulado que la concentración óptima para obtener una buena tasa de fecundación, alrededor del 85%, es de 1-2 millones de espermatozoides por mililitro.


En general, para procesos de FIV se usa semen congelado. Afortunadamente, también disponemos de semen sexado para garantizar una descendencia del 90% hembra. Pero, ¿qué singularidades llevan intrínsecas el uso de estas pajuelas?

Es obvio que de un eyaculado se obtienen miles de dosis seminales en forma de pajuelas. Por lo tanto, una dosis seminal en pajuela no puede ser igual de efectiva inseminando porque la cantidad de espermatozoides que tiene es varias veces inferior a la de un eyaculado. Cabe mencionar aquí que, el tamaño del tracto femenino también tiene influencia sobre la efectividad de fecundación y el número de pajuelas a utilizar, pero de esto se hablará en otro post.


Como se mencionó en post anteriores, el proceso de congelación causa graves daños en los espermatozoides y esto repercute tanto en su uso in vivo como in vitro. El proceso es tan crítico para los espermatozoides que tan sólo alrededor del 60% de espermatozoides de una pajuela de semen convencional sobreviven a la descongelación. Pero, por otro lado están las pajuelas de semen sexado donde el porcentaje de supervivencia a la descongelación todavía es menor, alrededor de un 55%. Esto último es debido a que, el semen sexado sufre un doble daño; el sexaje y la congelación.


Teniendo en cuenta esto, me gustaría empezar dando unas cifras que nos ayudarán a entender mucho mejor la gran variación en cuanto al número de pajuelas necesarias para fecundar una vaca in vitro. Mientras que las pajuelas con semen convencional contienen unos 30 millones de espermatozoides, las pajuelas de semen sexado contienen solamente de 2-4 millones de espermatozoides (sin restar el % de espermatozoides que no sobreviven a la descongelación). Por lo tanto, debido a que in vitro necesitamos una concentración de 1-2 millones de espermatozoides vivos por mililitro y se trabaja con volúmenes reducidos, la utilización de pajuelas de semen convencional no ocasiona ningún tipo de problema. De hecho, una única pajuela de semen convencional tras la descongelación tiene una concentración suficiente como para inseminar alrededor de 6 vacas (dependiendo del número de ovocitos por donante). Sin embargo, una pajuela de semen sexado suele ser muy justa para inseminar una sola vaca, pudiendo darse el caso de que incluso una sola pajuela no sea suficiente, volviéndose imprescindible el uso de dos pajuelas. En la tabla asociada se puede ver la variabilidad en el número de vacas que se pueden fecundar con semen sexado y convencional.


Por último, cabe destacar que no todos los toros son igual de resistentes/susceptibles a los daños por congelación y/o sexado. Este es otro punto clave que influencia en la fertilidad y en la que profundizaremos en sucesivos posts.


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