• Daniel Martínez Bello

Fecundación In Vitro: con o sin tratamiento hormonal previo

Una de la principales ventajas de la FIV es que no necesita aplicar hormonas a las donantes. Sin embargo en razas europeas (Bos taurus) tanto en Europa como en Estados Unidos se hace más producción con tratamiento que sin él y es una fuente habitual de controversia. Producir embriones in vitro sin tratamiento es posible pero la decisión debe seguir un criterio económico basado en la eficiencia.


La Fecundación In Vitro (FIV) está ganado terreno en el campo de las tecnologías embrionarias gracias a una serie de ventajas respecto a la técnica convencional como son: producir embriones con donantes gestantes (40-150 días), animales prepúberes, donantes poco fértiles o viejas y utilizando poca cantidad de semen sexado ya que el comportamiento en el laboratorio no depende del tamaño del útero. La ventaja más apreciada, especialmente por los ganaderos, es la posibilidad de producir embriones sin necesidad de ningún tratamiento hormonal, con ahorro de dinero, de trabajo y de estrés, además de no aplicar medicamentos a las donantes.


Entonces, ¿Por qué algunos veterinarios tratan hormonalmente a los animales? En Latinoamérica y Asia en general no se tratan. La mayoría de las donantes tienen algún % de genética de Bos indicus (cebuinos) con más folículos en cada ovario y alta capacidad de producción de embriones por ciclo. Con razas europeas la producción baja bastante en promedio y la aplicación de hormonas mejora el resultado especialmente en determinadas donantes (prepúberes, Holstein con alta producción de leche, etc).

¿Qué efecto hacen las hormonas? Cada animal tiene una población folicular determinada (unas mucha y otras poca). Sin tratamiento aspiramos todo lo que hay ese día, pero los ovocitos que están dentro de los folículos se encuentran en distintas fases de maduración-degeneración, en Holstein alrededor de 20 en promedio, la mitad degenerados (muy variable) y producción esperable de 25-30% (2,5-3 embriones). Aplicando FSH, muchos de los folículos presentes crecen (los mejor preparados) y los aspiramos en fase de maduración óptima, obteniendo un promedio mas bajo, unos 16 por vaca, 85% sanos y con producción mayor al 50% (unos 7 embriones).



Para ilustrarlo mejor presentamos un caso real del mes de Febrero, 2020. De 6 donantes gestantes simultáneas el ganadero optó por tratar 4 y hacer dos sin tratamiento. El resultado fue el siguiente, y a pesar de que es un caso puntual ofrece un ejemplo perfecto:


  • Las vacas tratadas dieron un promedio de 12,5 embriones, (50 entre 4) y las no tratadas 3,5 (7 embriones entre 2). Las 6 con una misma dosis de semen.

Cuando tenemos donantes sin tratar que producen muchos embriones, más de 15 o 20 está perfecto, pero no cambia las cosas. Ellas son buenas candidatas a aspirar sin tratar pero utilizar esos casos como argumento para recomendar no tratar supone caer en la trampa de que “los árboles no dejan ver el bosque”. Si a pesar de esas vacas el promedio ronda los 3 embriones (datos de España, Europa y USA. Fuente IETS) significa que hay muchas con uno o ninguno y eso no es eficiente, salvo que los costes fijos los asuma algún programa oficial u ONG que contribuya a mitigar la frustración, y la cuenta.



Por tanto, producir embriones in vitro sin tratamiento es posible y funciona bien, pero a la vista de los datos la mayoría se inclina por tratar al menos algunos animales. En próximos posts abordaremos las mejores estrategias de tratamiento y sus puntos clave.

En conclusión, sin tratamiento tenemos más ovocitos de partida y menos embriones, mientras con tratamiento, en general, tenemos menos ovocitos pero más embriones y mejor resultado final.

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